Hace
dos semanas, recibimos la visita de la escritora Llum Quiñonero, que nos habló y mostró en un documental titulado
"Mujeres del 36", que ella misma realizó, la vida de algunas mujeres
que participaron en la guerra civil española. También nos muestra los rasgos de
esa sociedad, en la que las mujeres apenas tenían derechos.
Llum, junto con Miguel Elías, nuestro profesor de
Educación Artística, nos propusieron realizar el siguiente trabajo, que
consiste en estudiar la genealogía de la parte femenina de nuestra familia,
recalcando además los datos más relevantes de la vida de cada una de
ellas, los trabajos que han desempeñado y la visión que ellas recuerdan de sus
vivencias durante la Guerra Civil Española y el período franquista.
Mi
genealogía se va a basar principalmente en mis dos abuelas y en mi madre, ya
que mis abuelas no recuerdan muy bien cómo vivían sus madres (es decir, mis
bisabuelas) durante dichas épocas.
Mª Soledad Pérez Carabias (Abuela
materna)
Nació
el 23 de Febrero de 1941 y actualmente tiene 73 años. Vivió durante toda su
vida en Salamanca, más concretamente en Santa Marta de Tormes. Estudió hasta
los 11 años. La situación de la mujer era muy difícil y su madre no tenía
dinero, por lo que tuvo que abandonar el colegio para cuidar de un niño.
Con 15
años comenzó a trabajar en IMPASA, una fábrica de pan, como limpiadora, y
estuvo en ella hasta que cerró.
Ella
recalca que la situación de las mujeres que ella conocía, durante el régimen
franquista, no tenían muchos derechos y siempre dependían del hombre.
Domitila Gómez Huerta (Abuela
paterna)
Nació
el 7 de Mayo de 1940 y a día de hoy tiene 74 años. Vivió en en Curiel de
Duero hasta los 14 años. Después se fue a vivir a Valladolid, hasta 1960. A
partir de ese año, estuvo viviendo en varios pueblos, entre ellos Curiel de
Duero, Valbuena de Duero y Villamarciel. En 1980 aproximadamente, vino a
Salamanca, porque le dieron trabajo a su marido.
Dejó de
estudiar con 14, porque entonces no tenían muchas posibilidades para estudiar,
vivía en un pueblo alejado. Desde entonces, trabajó en labores de limpieza en
otras casas y en el campo, recogiendo patatas, remolacha y trillando.
Ella no
apreciaba muchas diferencias entre hombres y mujeres, aunque reconoce que
tuvieron siempre menos derechos. Ahora cree que están bastante igualados tanto
los derechos de hombres como los de las mujeres
Marisol Herrera Pérez: (Mi madre)
Nació
el 21 marzo de 1963. Ha vivido toda su vida en Salamanca, concretamente en
Santa Marta de Tormes.
Dejó de
estudiar a los 16, y empezó a trabajar en la limpieza, en IMPASA, con mi
abuela, y en casas que la contrataban también para limpiar. Después se sacó el
titulo de auxiliar de geriatría y lleva 31 en la Residencia Hijas de San
camilo.
Ella no
cree que las mujeres lo hayan pasado mal durante el periodo franquista, pero
afirma que nunca tuvieron los mismos derechos que los hombres, muchos menos, y
que siempre notaba como si estuvieran un escalón por debajo de los hombres. Lo
recuerda aunque era aún pequeña. También comenta que los padres de todas las
chicas que conocían, mandaban a sus hijas volver muy pronto a casa, incluso
cuando ya tenían la mayoría de edad.
En mi
opinión, la situación de los derechos de hombres y mujeres se ha equilibrado
bastante, y ya no hay una diferencia tan notable como antes, pero sigue
habiendo cierta diferencia. Hombres y mujeres tenemos las mismas posibilidades
para conseguir cualquier cosa, y debemos aprender de nuestra historia y
corregir los errores para crear así una sociedad mejorada y racional.
Nos vemos en próximas entradas, SALUDOS!!!
Alfonso.
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